Hay una creciente demanda de envases ecológicos, pero no todas las opciones cumplen lo que prometen.
Aquí te explicamos por qué algunas alternativas “sostenibles” no dan la talla y qué deben tener en cuenta los minoristas.
1. Materiales mixtos: muchas bolsas ecológicas están hechas con una mezcla de fibras sintéticas, plásticos y otros componentes. Estos materiales no pueden reciclarse fácilmente, lo que hace que las bolsas terminen siendo desechadas en lugar de reutilizadas, perjudicando así al medio ambiente.
2. Hábitos del consumidor: los compradores aún se están acostumbrando a llevar bolsas reutilizables cuando hacen la compra, y el precio más elevado de algunas opciones puede desincentivar la compra repetida.
3. Vida útil limitada: muchas bolsas supuestamente sostenibles se desgastan rápidamente. Cuando empiezan a mostrar signos de deterioro, suelen acabar en el vertedero, lo que contribuye a más residuos en lugar de ofrecer beneficios a largo plazo.
Entonces, ¿qué es una bolsa verdaderamente sostenible y cómo satisface las necesidades de tus clientes?
Es una bolsa hecha de un solo material, diseñada para ser duradera y de uso prolongado, y que además puede reciclarse fácilmente cuando ya no se necesite.
Es ligera, lavable a máquina y diseñada para soportar el uso diario, reduciendo la necesidad de reemplazos frecuentes.
Una bolsa que no solo afirma ser sostenible, sino que realmente lo demuestra: cumple tanto con las necesidades prácticas como con las exigencias ecológicas sin compromisos.
Eso es exactamente lo que ofrece la ecoVBag.